Aunque no estés


Cuando el silencio
escapa de nuestras manos
y consume
los años carcomidos
de pasados volátiles,
ocurre un instante fugaz
y eterno,
como ese último segundo,
en el que el ciclo de girasoles
levanta el rostro
para desplomarse,
repleto de brisas
de vuelos y risas
por última vez.

Las semillas se esparcen
en sábanas difuntas,
moribundas de tanto sufrir.
Yo te veo aunque no este allí
rozando tus mejillas
de pétalos amarillos.

Siento los tallos verdes
de tus manos cansadas,
y al cerrar los ojos,
me recuesto en tu mirada,
en tu pecho
que se va en paz,
posado en mariposas
hacia una caja de cristal.

Mis lágrimas serán siempre dulces
para sentirte bajo lluvias de rocío
al despertar,
cubierta de florecillas
y ángeles color violeta
que sobre el cielo me han de
acompañar,
aunque no estés.






/ En memoria de mi profesora y compatriota, María Antonia Pérez, quien día a día llegaba a mí de una manera u otra; que en paz descanses.

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com