De tanta lluvia, el mundo parece una canica rodando por las alcantarillas

(como mi nombre cuando despierta con tu voz)


Digamos que la poesía es ese montoncito de palabras simples,
agitado por una boca extraordinaria.
Ahí donde yace la imaginación,
es donde el peligro
con su boca repleta de ventanas,
balbucea y se diluye en un misterio mudo
cuando intentamos gesticular
lo que escuchamos por dentro.


Hasta que empujo con fuerza
las esquinas enmohecidas de esos dientes
con sabor a madera, viejos de guardar tantas emociones.
Así vociferan mis pensamientos,
bajo un gemido gutural que lo derrumba todo;
mientras, me los vivo, tranquilamente,
mirando a mi alrededor,
sintiendo el viento feroz,
abriendo como una lata, las puertas del auto,
con sus grandes brazos de ráfagas toqueteando mi falda.


Supongo que las palabras
se pueden transformar en nácar,
así como un lápiz azul
puede simular ser un bolígrafo, y mis mejillas
ser de cristal, con ese lunar de gota
que aún sin mi piel, correría igual.


Como “todo es poesía”, soplo.
Y estas palabras de las que tanto les hablo,
van abarrotándose bajo las ruedas del auto de al frente,
hasta hacer que se eleve como un carrito de juguete,
tambaleando del susto a los muñequitos dentro.


No dejaré correr mis letras en filas
por miedo a perderlas en el dorso, al revés
o al costado de mi libretita colorá
(algo descuartizada ya)
Prefiero verlas correr libres por los aires,
maniobrando hasta meterse en mi piel,
como el vicio más dulce,
que logre reencarnar en mi sangre
algún nuevo sentir.


Como el del mar,
cuando me da a luz.


Cuando me veo nacer en esa mujer líquida
con sus cabellos caracoleando con sus olas,
y pasos, hacia mi porvenir.


Libretita descuartizada,
echarás a volar en cuanto te suelte.
Porque si me quedo contigo,
me acabaré esta botella
enfrascada de suspiros
venenosos de pena, de espera
y de palabras.


(Volví) ¿Y tú?








E l a i n e T o r n é

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com