Cabo Rojo: paraíso playero 24/7

El comienzo de las clases no significa que dejemos de refrescarnos en nuestras fabulosas playas, y menos cuando hablamos de las de Cabo Rojo. ¿Sabes qué contiene en la portada la “O” final de ‘Cabo Rojo’?

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El ajetreo del inicio de clases comienza a mezclarse con la humedad y el calor tan característico de nuestra Isla. La rutina se acomoda muy bien en nuestros sofás y frente al abanico puede estar horas viendo la televisión con nosotros. Sin embargo, siempre sobra algún tiempo para cerrar las libretas y darnos un merecido descanso frente al espectacular Mar Caribe.

Una vez mencionamos a Cabo Rojo, todos comenzamos -sin pensarlo mucho- a empacar aprisa. ¿Quién agotaría el fin de semana casi que “evaporándose” en la casa, en vez de salir a refrescarse en la renombrada Playa Sucia, por ejemplo?

El municipio de Cabo Rojo, ubicado al extremo suroeste de Puerto Rico y conocido como la “Capital del Turismo” tiene tierra fértil, mangles y ensenadas ricas en sal. Se dice que en los años noventa se halló en Isla Ratones la osamenta de un indígena correspondiente a la cultura ostionoide, que data de hace 1,200 años.
Dada la diversidad de su geografía, sus recursos naturales y la biodiversidad de sus ecosistemas no fue problema llegar desde San Juan hacia “el pueblo de Cofresí” o “la cuna de Betances”, como también se le conoce. El paisaje iba tanteando diferentes emociones y recuerdos.

No se puede hablar de Cabo Rojo sin mencionar sus hermosas playas tales como: Playa Sucia, El Combate, Buyé, entre muchas más. Además, Cabo Rojo cuenta con el Bosque Estatal de Boquerón y la Sierra Bermeja, resaltando este lugar como punto de investigación científica y por supuesto, como destino vacacional.

Si bien cierto es que alberga el Refugio Nacional de Pesca y Vida Silvestre (USFWS por sus siglas en inglés), pudo también servir de guarida al legendario Pirata Cofresí que, según se dice escondía en una cueva los botines que robaba a los barcos mercantiles que navegaban la región.

Con esta y otras curiosidades en mente llegamos a Bahía Salinas Beach Resort & Spa, uno de los flamantes hoteles que figura en Cabo Rojo, atrayendo a gran cantidad de visitantes en todas las épocas del año. Entre sus ofrecimientos destaca el meson gastronómico: “Agua al cuello”, facilidades de Spa, ofertas para bodas, piscina “infinity” y demás comodidades; es un lugar que demuestra complacer a cada uno de sus huéspedes.

Por otro lado, si buscas montar “mountain bike” en familia y disfrutar de una preciosa panorámica, es recomendable ir a la ruta de “Cabo Rojo Refuge”, ruta oficial del USFWS que está compuesta principalmente por grava, tierra y en ocasiones, arena.

Con las sillitas de playas, y todo el ánimo de divertirnos llegamos a la Playa “El Combate”, que para sorpresa nuestra adquirió ese nombre por el combate que se daba en el primer siglo de colonización contra los españoles, en defensa de las salinas que poseía el área. Y pensar que hasta el nombre de Cabo Rojo lo tiene dado por el color rojizo que se refleja en sus costas por el exceso de minerales en el agua.

Luego de refrescarnos en Playa El Combate y jugar voleibol sobre su arena serena, nos alistamos para seguir hasta el Faro de Cabo Rojo. Esta estructura construida en 1882 por los españoles todavía se encuentra en funcionamiento, pese a sus 131 años de historia.

En el trayecto hacia el Faro de Cabo Rojo no esperábamos superar aquella vista hacia la reserva natural, con sus manglares, salinas y vida silvestre. Pero luego de 10 minutos de caminar hacia la cima del faro, nos impactó la belleza del Mar Caribe; el contraste entre el faro, dicha reserva y el enorme acantilado de piedra caliza que llega al mar nos dejó sin aliento. Después de recibir la brisa del Mar Caribe y saciados de tanta belleza, retomamos una de las veredas que nos llevó hacia Playa Sucia, cuyo nombre nada tiene que ver con lo que encontramos.


El azul turquesa de sus aguas, cálidas y transparentes hacía difícil nuestro regreso a la urbe. Esta pieza de cielo que como muchas otras se repiten a nuestro alrededor en forma de playas, es una muestra de que en la vida no todo puede ser trabajo, sino también disfrute y orgullo de la belleza de nuestra Tierra.

Y por si las dudas, la vocal “O” en el título de la portada guarda la bandera de Cabo Rojo, en cuya representación recalcamos los tres colores -azul, blanco y rojo- que coinciden con la libertad, igualdad y fraternidad, tres aspectos fundamentales en la vida de dos principales eminencias: Dr. Ramón Emeterio Betances y don Nicolás Ramírez de Arellano.

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