Te lo dije

Había una vez una muchacha que con sus pantuflas acolchonadas creía que podía salir a conquistar el mundo. Pero no fue más que a seis países.
Sucedió en esa misma vez que, un muchacho peinado como Facundo Cabral le dijo que él escribía poesía. Pero así como quien dice y no hace, la dejó (a la poesía). Y a la muchacha también.
Esa vez -pero después de muchísimo tiempo y canas-, la que era una muchacha caminaba por el supermercado con unas relucientes y acolchonadas pantuflas rosadas. Entonces, el que era muchacho  la reconoció y se le acercó.
-"Fulanita de pantuflas rosadas y gallitos en la voz, al fin te veo cerca de mi casa".
-"Ay Fulanito, ¡tanto tiempo! Te lo dije. Yo sabía que por no escribir terminarías buscando poesía en los datos nutricionales de los productos de los supermercados. Pero esta vez no me voy a recorrer el mundo con mis pantuflas rosadas. Puedo quedarme. Contigo. A leer los datos nutricionales de estas ciruelas..."
Y así, terminó esa vez en un millón de vidas que, sorprendentemente no se volverá a repetir jamás.
-Elaine Tornés Blanco

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com