Sabor latino


             

Nunca me llevó a comer
arepas, tortillas o tamales
Esperando el momento perfecto
se acabó el pico de gallo.
No pude contar con el chili y al voltearme no quedó sofrito alguno.
En vez de tres leches, fueron tres horas esperando por la llamada para compartir el arroz blanco, con ropa vieja y yuca. Pero nunca llegó.

Aguantar el hambre,
no solo de pan vive el hombre.
Sin los tostones se puede vivir. Pero no sin el sazón universal que es el amor.

Aunque le dije, no me trajo ceviche.
Ni pregunté por las empanadas.
El asado llena mi mente de aromas y risas. Pero me olvida. Así como olvida la bandeja paisa, el chorizo y el milhojas.

Tal vez me diga que se le hizo tarde en Brazil, que no me vio cuando pasó por Cuba, Puerto Rico o Haití. Que como la música me fui de su lado, pero no de su corazón.

Si en El Salvador me alimentó con su voz, y en Guatemala me dio un abrazo.
Si desde Chile pensó en mí y en Bolivia me buscó.
Si en Honduras me escribió y en México me sonrió.
Me basta con su alegría en Argentina para llegar feliz hasta Colombia.
Si en Venezuela hubiera sabido, que desde Ecuador sería todo tan especial, le dejaría una nota diciendo:
mañana viajo de Perú a Uruguay; y para cenar, dame
tu Amor Latino,
que con eso bastará.



(imagen: SaborLatino61)

copyright © . all rights reserved. designed by Color and Code

grid layout coding by helpblogger.com